Antonio Fornieles


Blog

¿Quién puede permitirse desaprovechar una crisis?

foto3Inauguro este blog, no lo voy a ocultar, en el momento que personalmente me resulta viable, pero al tiempo considero que en un momento de progreso, en el que por fin después de siete años empiezan a verse noticias positivas. Esto es más que evidente en España pues, aun quedando un mundo por hacer, los indicadores empiezan a revertirse y parece que con diferentes ritmos es extensible al conjunto de los países occidentales.

Las previsiones de crecimiento son claramente mejores en 2015 y aún algo mejores para el próximo año (la OCDE pronostica un crecimiento mundial del 3.7% para 2015 y del 3.9% para 2016). Probablemente, ello obedece en buena medida a la confianza en el futuro que muestran los ejecutivos de las grandes compañías internacionales en todas las encuestas al uso. Si no lo estropean los riegos geo-políticos conocidos, o los precios de la energía, parece que encaramos un buen periodo económico.

Emmanuel Rahm (hoy alcalde de Chicago y en aquel momento Jefe de Gabinete en la Casa Blanca con Obama) dijo al comienzo de la crisis financiera, allá por el 2008, aquello de: ¿quién puede permitirse desaprovechar una crisis?

Esto se lo han aplicado muchos países pero también muchas personas y empresas. No se puede olvidar el  dolor que sigue causando el deterioro económico, pero tampoco se pueden dejar de señalar los progresos que previsiblemente vamos a vivir.

En el contexto de los países occidentales y circunscribiéndonos al ámbito de las empresas, a pesar de que muchas de ellas han desaparecido, hemos visto cómo otras han revolucionado sus estrategias, primero ajustando sus estructuras para sobreponerse a la brutal caída de los mercados y luego rediseñando sus estrategias para aprovechar las grandes oportunidades de un nuevo momento.

La digitalización y la globalización, con el desplazamiento progresivo hacia el este de la hegemonía internacional, son tendencias que están empujando a todas las empresas. Muchas otras aprovechan o se ven afectadas por los cambios demográficos y por los impactos ya notorios y previsibles del cambio climático.

Lo cierto es que las empresas en su conjunto se están adaptando y, las que no lo hacen, desaparecen a un ritmo mucho más acelerado del que estábamos acostumbrados. Un buen y sabio amigo siempre me decía que los negocios tienen mucha inercia y es cierto, pero no lo es menos que hoy los directivos de las empresas tienen que tomar decisiones a velocidad de vértigo para no verse sobrepasados por el ritmo del mercado.

Una de las buenas noticias en este tiempo es el esfuerzo que las empresas, primero las financieras pero también el resto, están haciendo para mejorar su gobierno. Se evidencia todos los días en una mayor transparencia y una toma de decisiones mirando al largo plazo. Muchos opinan que todos estos cambios han sido forzados por el empuje de los inversores, pero sea lo que fuese, hay progreso. Ayer mismo se hacía público algo impensable hasta ahora, como el cambio que introduce el Bank of America en sus estatutos para permitir que los inversores con vocación de permanencia pueden proponer candidatos a su consejo (véase Financial Times de 20 de marzo: Bofa to allow investors to nominate directors). Este tipo de medidas muestran claramente que las empresas están evolucionando su gobierno.

También en la auditoría se están produciendo progresos, especialmente en la cantidad de la información que los auditores transmiten al mercado y esperamos que esto se acompañe de regulaciones razonables que promuevan la calidad del trabajo de los censores de cuentas.

Sin embargo, hay otras áreas como la de la convergencia de la información financiera, en las que los vientos de reforma se han desvanecido. La competencia de los mercados financieros parece imponerse a la racionalidad de las muy claras ventajas que tendría un lenguaje financiero global.

De estas materias: estrategia empresarial, finanzas, auditoría y gobierno corporativo, me propongo ir escribiendo en este blog, al que os invito a seguir. Espero recibir vuestros comentarios y críticas, para juntos poner nuestro grano de arena en el desarrollo de todos estos asuntos que, a mi juicio, tanta trascendencia tienen en el progreso económico.

AFornieles

Deja un comentario