Antonio Fornieles


Blog

Los inversores activistas llegan a Corea de Sur

Blog Antonio FornielesCuando comienzo a escribir estas líneas (19.30 horas de España del 16 de julio de 2015), quedan pocas horas para que se resuelva una interesante batalla entre la familia que controla Samsung y uno de los más conocidos fondos activistas norteamericanos.

El motivo del desacuerdo es la fusión, o mejor expresado los valores utilizados en esa transacción corporativa entre Cheil Industries (Cheil) -de facto la sociedad holding del Grupo Samsung- y Samsung C&T (SC&T) -subgrupo de ingeniería y construcción y trading del Grupo Samsung- famoso, entre otros logros reconocidos, por haber construido el edificio más alto del mundo en Dubai (La torre Burj Khalifa de 829,8 m de altura).

Mañana viernes se somete a aprobación en la junta general de accionistas de Samsung C&T la fusión, valorada en 8.700 millones de US$ (en realidad una adquisición de está por Cheil).

La batalla incluye todos los ingredientes para el guión de una superproducción de Hollywood:

  • la sucesión de un expresidente (Lee Kun-hee), que tras un ataque al corazón en mayo de 2014 permanece hospitalizado ya más de un año, en un grupo empresarial con marcas reconocidas mundialmente
  • el pago multimillonario de los impuestos de sucesión por parte del hijo y actual máximo ejecutivo de Samsung (Lee Jae-yong) y
  • las profundas y extensas raíces que Samsung, como primer conglomerado empresarial de ese país, tiene en la sociedad y política surcoreanas.

Un elemento esencial de esta batalla, que hace presagiar un final difícil para los que se oponen a la propuesta de fusión, es la omnipresencia de Los Chaebol surcoreanos, del que Samsung es su paradigma. Estos grandes conglomerados industriales y de servicios, de carácter familiar, han estado frecuentemente sujetos al escrutinio de la sociedad y los políticos de aquel país, por su gran influencia en la economía y cierta presunción de que su éxito, que fue a su vez el de la industrialización de Corea del Sur, se apoyaba en exceso en resortes políticos.

Como hemos indicado, el mayor de ellos es Samsung, pero citar algún otro de los más conocidos ayuda a entender la importancia de los mismos en ese país y la presencia global que han logrado: LG, Hyundai Kia Automotive, SK Telecoms, etc.

Lo cierto es que el gobierno corporativo de estos grandes grupos empresariales, que ha sufrido algunas reformas relevantes, está con frecuencia en entredicho.

De hecho, cuando se confrontan las valoraciones de estas empresas con sus comparables en países desarrollados se habla del descuento coreano, que se achaca a las deficiencias de gobierno corporativo.

El resultado de esta contienda, que ha incluido una fuerte campaña mediática para atraer accionistas de SC&T por ambos lados, tiene expectante a toda la comunidad de inversores mundial por la relevancia de los antagonistas y porque exhibe el grado de progreso de la gobernanza de las grandes empresas surcoreanas.

En un lado del conflicto se sitúa la familia Lee, fundadores y accionistas de control de Samsung, que tiene un 42% de participación en Cheil, la sociedad absorbente, que se considera matriz del grupo, y numerosas participaciones en el resto del complejo entramado de filiales del grupo, y que, obviamente, fundamenta la fusión propuesta en el crecimiento que ello aportará al nuevo negocio a partir de las sinergias entre las dos organizaciones que se propone fusionar.

La intensidad de la controversia ha impulsado  a este bando a movilizar en estos últimos días a 5.000 empleados de SC&T a los que, en una acción muy discutida, se ha facilitado el registro de accionistas, para lograr votos de apoyo a la fusión.

La oposición está siendo liderada por Elliott Management que tiene un 7,1% de participación en SC&T. Este conocido inversor activista cuenta entre sus hazañas el haber intentado embargar un buque del estado argentino para resarcirse de unas deudas impagadas y con el apoyo de los más importantes asesores de voto, que también se han manifestado en contra de los términos (la ecuación de canje) de la fusión.

El resultado se anticipa muy ceñido y esto está condicionando la beligerancia de las acciones de comunicación de ambos litigantes. En el centro de la balanza el fondo de pensiones de Corea del Sur, de lejos el mayor inversor surcoreano, que tiene un 11,9 % de participación de la absorbida y que puede inclinar la decisión final en uno u otro sentido.

Las primeras escaramuzas judiciales de esta pugna se han resuelto favorablemente a la propuesta de fusión, pues han supuesto el rechazo de dos requerimientos de los opositores para paralizar el proceso, alegando manipulación del precio, pero la solución “preliminar” la tenemos mañana.

Con independencia de la resolución final de esta batalla, no entro a valorar el fondo de la cuestión por no disponer de los elementos de juicio para ello, el proceso de conformación de la misma ha puesto nuevamente de manifiesto, en un mercado financiero como el de Seúl ligeramente superior en capitalización al español, que el gobierno corporativo está adquiriendo relevancia globalmente.

Al igual que los capitales viajan globalmente la reglas que rigen sus decisiones de asignación también tienden a ser más universalmente homogéneas.

Esto lo expresaba recientemente muy bien Jack Ma, CEO de Alibaba[i], quien en una conferencia en Nueva York se quejaba de los peajes del gobierno corporativo pero explicaba porque se sometía a los mismos al contestar a la pregunta de por qué había salido a la bolsa: “si tuviese otra vida habría mantenido mi compañía privada”. Es decir: si quieres aprovechar las oportunidades de los mercados de capitales mundiales, tienes que jugar con sus reglas.

Por cierto, para cerrar la intriga, hoy viernes 17 de julio de 2015, un 69,5% de los accionistas de SC&T han aprobado la propuesta de fusión que, salvo resolución contraria de los recursos legales que a buen seguro se presentarán, se completará el próximo septiembre. El resultado de esta votación representa algo menos de un 3% de margen por encima de los dos tercios de votos que eran necesarios para aprobar esa operación societaria.

[i] Alibaba  protagonizó en septiembre del 2014 en la bolsa de Nueva York la mayor oferta inicial de acciones de la historia de 25.000 millones de US$.

 

Referencias:

Samsung: The activist vs the “owners”. Financial Times, 15 de julio de 2015
Reconstructing Samsung. The Economist, 11 de julio 2015

S Korea pension fund in spotlight ahead of Samsung vote. Financial Times, 13 julio 2015
Samsung C&T shareholders approve deal. Financial Times 17 de julio de 2015
Merger Between Cheil Industries and Samsung C&T 

 

 

 

AFornieles

Deja un comentario