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La mágica reinvención de Google

Blog Antonio FornielesBuenos días a todos,

Vuelta a la actividad regular y retomo con energía los comentarios de mi blog, que he echado de menos estos días. Por suerte, y dejando a un lado el errático comportamiento y las dudas de los mercados de capitales, el mes de agosto no ha estado escaso de noticias empresariales de calado.

Una de las más interesantes ha sido el anuncio de la transformación/reestructuración operativa de Google para convertirse en un conglomerado empresarial que se llamará Alphabet, en el que su negocio clave de búsqueda y publicidad en internet (Google), junto con sus proyectos vinculados, pasa a ser una más de sus ramas operativas, sin duda por el momento la más relevante, pero separada a efectos de gestión de los nuevos negocios como Calico, Nest, Fiber y sus vehículos de inversión.

Once años después de su salida a bolsa y unos veinte desde que Larry Page y Sergey Brin desarrollasen la tecnología de búsqueda en internet que todos utilizamos, Google se reinventa para continuar en su empeño de no ser una empresa convencional. Al buscador le siguieron otros productos, de desarrollo propio o adquirido, con millones de usuarios: Google Maps, YouTube, Chrome y Android.

Ahora, en palabras de Larry Page (uno de los fundadores de Google y CEO de Alphabet), se crea Alphabet como una colección de empresas, en las que se integran los negocios “tradicionales” (Google) con los negocios del futuro (por ejemplo: salud, coches sin conductor, drones, etc.) con el doble fin de facilitar una gestión más independiente y transparente y con responsabilidades más fácilmente identificables. El compromiso es que Alphabet, a partir del cuarto trimestre de este año, presentará información por segmentos de negocio en la que el negocio “tradicional” de Google se aislará del resto de negocios de futuro, demanda que ha estado en el mercado de capitales desde hace algún tiempo.

De lo acertado, a priori, de esta reorganización operativa da fe el hecho de que en la semana de este anuncio, efectuado el 10 de agosto pasado, el valor de mercado de Google, cuesta trabajo pasar a llamarlo Alphabet, se incrementó en 25.000  millones de US$. Cuando escribo estas líneas la capitalización de Google es de 433.900 millones de US$. Difícil ponderar cómo lo que algunos califican como una simple reubicación de negocios y directivos puede crear tanto valor. Claramente pasa por una confianza muy importante en las capacidades de los directivos de la empresa.

Como le gusta decir a sus gestores, Google no es un proyecto convencional, sin embargo el paso que acaba de hacer público encaja bien en la senda estratégica típica para hacer crecer y diversificar un negocio.

Especialmente cuando tienes una tesorería y una capacidad de generación de Free Cash Flow (FCF) como la de Google (FCF de 11.417 millones de US$ en 2014 y 8.170 millones de US$ en el primer semestre de 2015).

El crecimiento está siempre entre los objetivos dominantes de cualquier negocio y al lanzamiento de un producto/servicio de éxito, le suele seguir el aumento del volumen vía apertura a nuevos mercados y nuevos productos/servicios vinculados al inicial, después la integración vertical y posteriormente, como viene haciendo Google, a partir de ahora de un modo diferente, diversificando en nuevos negocios. Habitualmente se habla de conglomerados cuando los nuevos negocios empiezan a tomar distancia con el negocio primigenio. Ya no se trata tanto de explotar los elementos específicos que permitieron el éxito inicial, sino de crecer extrapolando el conocimiento generado en una industria concreta hacía otros negocios y de obtener el máximo de las capacidades de gestión acumuladas.

En resumen, podríamos decir que el predominio mundial de Google tiene su origen en la combinación de una tecnología superior de búsqueda en internet en innovación permanente con una comercialización imbatible. La cuestión ahora es si la confianza que le otorga el mercado en sus capacidades de identificación y gestión de nuevos negocios con un fuerte componente tecnológico será refrendada. Si sus gestores serán capaces de hacer efectivo el compromiso asumido por Larry Page de lograr retornos superiores a los del mercado: «We also like that it means alpha‑bet (Alpha is investment return above benchmark), which we strive for!»

Los conglomerados son un formato de organización que actualmente tiene más detractores que defensores, por lo que no es extraño que se las califique como modelos de organización anacrónicos.

Esto es en parte debido a una presunción de ineficiencia y al hecho de que a los inversores les suele atraer la simplicidad. Por otro lado, hoy tenemos disponible en el mercado una cantidad ingente de diferentes tipos especializados de fondos a los que canalizar el ahorro. Hay fondos especializados por industrias, países, nivel de riesgo o incluso principios morales. Por qué confiar en un equipo de gestores determinado cuando hay tanto conocimiento y experiencia disponible.  Esto da lugar a que se hable en el mercado del descuento de conglomerado, que se estima supone entre un 10-15% de menor valor de estas organizaciones respecto a las que están especializadas en una industria determinada.

Frente a esos argumentos en contra tenemos también casos de éxito. El más reputado es el de Berkshire Hathaway, todavía bajo el liderazgo de Warren Buffett (es oportuno citar este proyecto porque Larry Page ha reconocido que le sirve de referencia). Bajo unos principios de gestión en teoría básicos, una y otra vez, consiguen esos retornos superiores al mercado. Los criterios parecen misteriosamente elementales: inversiones de bajo riesgo, en negocios que el Sr. Buffett y su equipo consideran que se pueden entender fácilmente, con una buena gestión y una sólida posición mercado. Obviamente hay más y eso son las excepcionales capacidades del Sr. Buffett y su equipo que, por cierto, continua al frente a pesar de gozar de la edad de 85 años.

Con el tiempo veremos lo que Alphabet es capaz de alcanzar, pero el mercado ha recibido positivamente un proyecto que ya ha demostrado sus capacidades de gestión en industrias intensivas en investigación y con alto componente tecnológico. En cualquier caso, en un proyecto empresarial no cabe la inmovilidad, la pasividad, la autocomplacencia y eso lo tienen muy claro en Google. Como expresa muy bien Stephan Zweig en uno de  mis libros de lectura veraniega, que me permito recomendar, “A los hombres sólo les cansa una cosa. La vacilación y la incertidumbre. Toda acción libera, incluso la peor es preferible a no hacer nada[i].

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[i] Momentos estelares de la Humanidad de Stephan Zweig; La huida hacia Dios, finales de octubre de 1910, Epílogo al drama inacabado de Lev Tolstoi Y la luz brilla en las tinieblas

 

 

Referencias:

Google sets out plan A for the long term. Financial Times, 11 agosto de 2015
Alphabet can create a clever conglomerate. Financial Times, 12 agosto de 2015
Google, Spelling it out. The Economist, 15 de agosto de 2015
From Alpha to Omega, Conglomerates are back in fashion, but only the best will thrive, Columna Schumpeter. The Economist, 15 de agosto de 2015
Google announces plans for new operating structure
Quarterly Earnings Summary

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1 Comentario

  •    Reply
    Francisco Fornieles 09/09/2015 at 20:32

    MUY interesante y claro. La cita de Zweig formidable. Son necesarios hombres que conociendo el ABC o lo básico, lo implementen adecuadamente. Te felicito.
    Tu pariente lejano de Argentina.

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